<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><rss version="2.0"><channel><title>Lesion</title><link>https://www.brainbuilder.es:443/blogpostcategory/lesion</link><description>Lesion</description><item><title>FACTORES PSICOLÓGICOS EN LA LESIÓN DEPORTIVA</title><link>https://www.brainbuilder.es:443/blogs/factores-psicologicos-en-la-lesion-deportiva</link><description>&lt;p&gt;Uno de los mayores obst&amp;aacute;culos que se presentan en la carrera de todo deportista, siendo inherentes a&amp;nbsp; la actividad f&amp;iacute;sica y la pr&amp;aacute;ctica deportiva, son las lesiones. Si bien el ejercicio f&amp;iacute;sico y el deporte suelen asociarse a aspectos relacionados con la salud, tambi&amp;eacute;n &lt;strong&gt;implican un elevado riesgo de lesiones&lt;/strong&gt; para los practicantes, ya sean personas que realizan actividad f&amp;iacute;sica de mantenimiento, j&amp;oacute;venes en competiciones escolares o deportistas profesionales (Almeida, Olmedilla, Rubio, y Palou, 2014).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Roturas fibrilares de gemelo, luxaciones de hombro, esguinces de tobillo, fractura de clav&amp;iacute;cula&amp;hellip; y un largo etc&amp;eacute;tera de dolencias que var&amp;iacute;a en funci&amp;oacute;n de la modalidad practicada, pueden producirse con una alta probabilidad a corto, medio, o largo plazo, mientras se lleve a cabo la actividad f&amp;iacute;sica o deporte. Como dato relevante, sabemos que en Estados Unidos se estima que cada a&amp;ntilde;o &lt;strong&gt;alrededor de 10 millones de personas&lt;/strong&gt; (incluyendo ni&amp;ntilde;os menores de 14 a&amp;ntilde;os) &lt;strong&gt;sufren una lesi&amp;oacute;n deportiva&lt;/strong&gt; (APA, 2013). Por otra parte, en Europa, las lesiones se producen mayoritariamente en edades comprendidas entre los 15 y 25 a&amp;ntilde;os, registrando que las m&amp;aacute;s recurrentes son de tipo ligamentoso o muscular en las extremidades inferiores de los varones, debido a la alta frecuencia de&amp;nbsp; la pr&amp;aacute;ctica masculina de deportes como el f&amp;uacute;tbol y el baloncesto (Moreno, Rodr&amp;iacute;guez, y Seco, 2008).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img width="352" height="235" alt="" src="/Media/Default/Images/blogimg/portero.jpg" style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dato importante, en el estudio de Pujals, Rubio, M&amp;aacute;rquez, S&amp;aacute;nchez, y Ru&amp;iacute;z-Barqu&amp;iacute;n (2016) se afirma que la tasa global de lesiones por exposici&amp;oacute;n, considerando tanto el entrenamiento como la competici&amp;oacute;n, es de &lt;strong&gt;4,1 lesiones por cada 1000 horas de exposici&amp;oacute;n&lt;/strong&gt; (siendo este rango variable en funci&amp;oacute;n del riesgo que presenta cada modalidad deportiva). Por lo tanto, especialmente en el deporte profesional, &lt;strong&gt;las lesiones y la actividad deportiva van de la mano&lt;/strong&gt;, provocando diferentes problemas e incomodidades en el deportista, tales como: disfunci&amp;oacute;n del organismo lesionado, dolor f&amp;iacute;sico, interrupci&amp;oacute;n o limitaci&amp;oacute;n de la actividad deportiva, cambios en el entorno deportivo, posibles p&amp;eacute;rdidas en cuanto a resultados esperados, modificaciones en la planificaci&amp;oacute;n, interrupci&amp;oacute;n o limitaci&amp;oacute;n de actividades extradeportivas y cambios de vida personal y familiar (Buceta,1996).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;les son las causas de una lesi&amp;oacute;n deportiva?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para entender c&amp;oacute;mo y por qu&amp;eacute; se produce una lesi&amp;oacute;n, parece evidente que debe abordarse el problema desde una &lt;strong&gt;perspectiva multifactorial&lt;/strong&gt;, teniendo en cuenta las diferentes variables que pueden provocar que un deportista se lesione. Existen numerosos modelos que explican, seg&amp;uacute;n su particular perspectiva, el origen o las causas de las lesiones. En particular, cabe destacar el &lt;strong&gt;Modelo Biopsicosocial&lt;/strong&gt; de Brewer, Andersen, y Van Raalte (2002) en el que, de manera global, proporcionaron un marco integrador de los modelos existentes relacionados con la rehabilitaci&amp;oacute;n de lesiones deportivas. El modelo tiene siete componentes clave: lesi&amp;oacute;n, factores sociodemogr&amp;aacute;ficos, factores biol&amp;oacute;gicos, factores psicol&amp;oacute;gicos, factores sociales y contextuales, respuestas biopsicol&amp;oacute;gicas y resultados de rehabilitaci&amp;oacute;n de lesiones deportivas. Con este modelo, afirman que el tipo, la causa, la gravedad, la ubicaci&amp;oacute;n y la historia de la lesi&amp;oacute;n &lt;strong&gt;influyen no s&amp;oacute;lo en factores biol&amp;oacute;gicos, sino tambi&amp;eacute;n en factores psicol&amp;oacute;gicos, sociales y contextuales&lt;/strong&gt;, considerando as&amp;iacute; que existen relaciones rec&amp;iacute;procas y multidireccionales entre &amp;eacute;stos. Por lo tanto, como en otras muchas &amp;aacute;reas, cuando nos referimos a lesiones deportivas hemos de tener en cuenta su origen multifactorial (Brewer, 2007).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;En qu&amp;eacute; medida influyen los factores psicol&amp;oacute;gicos en las lesiones deportivas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La psicolog&amp;iacute;a ha tratado de conocer qu&amp;eacute; aspectos pueden provocar que un deportista aumente sus probabilidades de lesionarse. Durante las &amp;uacute;ltimas d&amp;eacute;cadas, diferentes autores intentaron valorar las diferentes relaciones entre las variables psicol&amp;oacute;gicas y las lesiones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno de las primeras &amp;aacute;reas de estudio fue la &lt;strong&gt;personalidad&lt;/strong&gt;, donde se intentaba establecer alg&amp;uacute;n tipo de relaci&amp;oacute;n entre la probabilidad de lesionarse y determinados patrones de personalidad (Abadie, 1976; Brown, 1971; Irwin, 1975; Jackson &lt;em&gt;et al.&lt;/em&gt;, 1978). Variables como el locus de control, la autoestima, autoconfianza y la ansiedad relacionadas con el estr&amp;eacute;s fueron las m&amp;aacute;s estudiadas, pero &lt;strong&gt;los resultados no permitieron establecer completamente dicha relaci&amp;oacute;n&lt;/strong&gt; (Fischer, 1984). Por otra parte, Junge (2000), en su revisi&amp;oacute;n bibliogr&amp;aacute;fica afirma que a pesar de no haber una personalidad propensa a sufrir lesiones deportivas, s&amp;iacute; parece existir una impulsividad o tendencia a correr riesgos innecesarios en los atletas con mayor n&amp;uacute;mero de lesiones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img width="363" height="199" alt="" src="/Media/Default/Images/blogimg/escalador.jpg" style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, podemos encontrar diferentes estudios donde se relaciona el &lt;strong&gt;estr&amp;eacute;s&lt;/strong&gt; con las lesiones deportivas. Desde su publicaci&amp;oacute;n, el modelo de Estr&amp;eacute;s-Lesi&amp;oacute;n de Andersen y Williams (1988) ha sido el m&amp;aacute;s destacado. En &amp;eacute;l, los autores afirman que el estr&amp;eacute;s es&lt;strong&gt; un elemento psicol&amp;oacute;gico clave involucrado en los factores de riesgo internos que pueden generar en el deportista mayor vulnerabilidad de sufrir una lesi&amp;oacute;n&lt;/strong&gt;. A grandes rasgos, de manera explicativa podr&amp;iacute;amos decir que si un deportista se encuentra ante una situaci&amp;oacute;n de estr&amp;eacute;s, responder&amp;aacute; en funci&amp;oacute;n de la valoraci&amp;oacute;n cognitiva que realice en ese momento, lo que provocar&amp;aacute; cambios fisiol&amp;oacute;gicos (mayor tensi&amp;oacute;n muscular) y atencionales (d&amp;eacute;ficits de concentraci&amp;oacute;n), que ser&amp;aacute;n el perfecto caldo para que las lesiones puedan manifestarse con mayor facilidad (junto a la personalidad, historia de estr&amp;eacute;s y recursos de afrontamiento que posea el deportista). Fue un modelo muy relevante que provoc&amp;oacute; el desarrollo de muchas investigaciones relacionadas a esta variable (Olmedilla, Ortega, Abenza y Boladeras, 2011).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp; &lt;img width="407" height="219" alt="" src="/Media/Default/Images/blogimg/el%20modelo.jpg" style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo tanto, siguiendo a este popular modelo, podemos apreciar como la &lt;strong&gt;valoraci&amp;oacute;n cognitiva&lt;/strong&gt; que realiza el deportista sobre s&amp;iacute; mismo y sobre los dem&amp;aacute;s (entrenadores, t&amp;eacute;cnicos, compa&amp;ntilde;eros) en una determinada situaci&amp;oacute;n provocar&amp;aacute; diferentes &lt;strong&gt;cambios fisiol&amp;oacute;gicos y atencionales&lt;/strong&gt;, generando una mayor o menor &lt;strong&gt;carga de estr&amp;eacute;s&lt;/strong&gt; en funci&amp;oacute;n de la interpretaci&amp;oacute;n que realice el deportista. Esto ha sido relacionado con la aparici&amp;oacute;n de lesiones de car&amp;aacute;cter grave (Olmedilla, Ortega y Abenza, 2005). Adem&amp;aacute;s, dicha valoraci&amp;oacute;n cognitiva puede afectar a la &lt;strong&gt;capacidad atencional&lt;/strong&gt; del deportista y derivar en respuestas de estr&amp;eacute;s inadecuadas que aumentar&amp;aacute;n el riesgo de lesi&amp;oacute;n. Kerr y Minden (1988) encontraron relaciones significativas entre capacidad de concentraci&amp;oacute;n y menor riesgo de lesi&amp;oacute;n; Thompson y Morris (1994) descubrieron relaciones directas entre el estr&amp;eacute;s, un mayor estrechamiento de la visi&amp;oacute;n perif&amp;eacute;rica del deportista y una mayor vulnerabilidad a la lesi&amp;oacute;n; y Olmedilla &lt;em&gt;et al&lt;/em&gt;. (2011), afirman como en situaciones de entrenamiento y competici&amp;oacute;n, donde suele existir un mejor manejo de la capacidad atencional, existe un menor riesgo de lesi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En referencia a los &lt;strong&gt;estados emocionales o de &amp;aacute;nimo&lt;/strong&gt;, aquellos deportistas que presenten de manera frecuente estados de tensi&amp;oacute;n, depresi&amp;oacute;n, c&amp;oacute;lera o vigor pueden ser m&amp;aacute;s propensos a padecer una lesi&amp;oacute;n (Ort&amp;iacute;n, 2009; Rozen y Horne, 2007). Tambi&amp;eacute;n, el &lt;strong&gt;exceso o defecto de activaci&amp;oacute;n&lt;/strong&gt; puede aumentar las probabilidades de que un deportista se lesione. Autores como D&amp;iacute;az, Buceta y Bueno (2004); y Junge (2000), sugieren que se producen m&amp;aacute;s lesiones durante la competici&amp;oacute;n, los d&amp;iacute;as previos a la misma, tras cambios inesperados del entorno (categor&amp;iacute;a, entrenador, sucesos) y en aquellos jugadores que son titulares un mayor n&amp;uacute;mero de veces.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; podemos hacer?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si deseamos sumar a nuestro favor y evitar que estos factores psicol&amp;oacute;gicos nos afecten en el desempe&amp;ntilde;o de nuestra actividad deportiva provoc&amp;aacute;ndonos una lesi&amp;oacute;n, ser&amp;iacute;a muy recomendable (Abenza, 2010; Ort&amp;iacute;n, Garc&amp;eacute;s de los Fayos y Olmedilla, 2010):&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Controlar el estr&amp;eacute;s&lt;/strong&gt;, modificando los aspectos fisiol&amp;oacute;gicos y atencionales de la respuesta, mediante un entrenamiento psicol&amp;oacute;gico de habilidades de afrontamiento y recursos personales.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Cambiar la valoraci&amp;oacute;n cognitiva&lt;/strong&gt; de situaciones estresantes, para evitar que las creencias irracionales o los pensamientos desadaptativos generen mayor estr&amp;eacute;s.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Mejorar los recursos psicol&amp;oacute;gicos del deportista&lt;/strong&gt; (programas de entrenamiento mental individualizados) que le permitan gestionar mejor sus emociones.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;p&gt;&lt;img width="379" height="285" alt="" src="/Media/Default/Images/blogimg/stress.jpg" style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En numerosas ocasiones, el mayor obst&amp;aacute;culo para realizar estas intervenciones psicol&amp;oacute;gicas es que &lt;strong&gt;el deportista considera que la causa principal de su lesi&amp;oacute;n es externa&lt;/strong&gt;, ajena a su persona, no pudiendo hacer nada para evitar que vuelva a suceder (Olmedilla &lt;em&gt;et al&lt;/em&gt;., 2011). Resulta muy importante, sobre todo en la pr&amp;aacute;ctica profesional, el &lt;strong&gt;apoyo de un psic&amp;oacute;logo deportivo&lt;/strong&gt; para asesorar en la prevenci&amp;oacute;n y rehabilitaci&amp;oacute;n de lesiones, trabajar con los deportistas en la mejora de sus recursos psicol&amp;oacute;gicos, planificar el entrenamiento y la competici&amp;oacute;n, teniendo en cuenta las variables psicol&amp;oacute;gicas m&amp;aacute;s importantes y proporcionar la orientaci&amp;oacute;n psicol&amp;oacute;gica en la mejora de los recursos t&amp;eacute;cnicos y habilidades deportivas (Palmi, 2001).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&amp;aacute;s, cuando un deportista sufre un &lt;strong&gt;elevado n&amp;uacute;mero de lesiones&lt;/strong&gt; que le generan un amplio historial de dolencias y estr&amp;eacute;s, si no se interviene a tiempo se puede llegar a entrar en un &lt;strong&gt;c&amp;iacute;rculo sin soluci&amp;oacute;n&lt;/strong&gt;, donde las lesiones provocan altos niveles de ansiedad, procesos atencionales no adecuados y bajos niveles de autoconfianza, que generar&amp;aacute;n m&amp;aacute;s respuestas de estr&amp;eacute;s y, por lo tanto, aumentar&amp;aacute;n la probabilidad de sufrir una nueva lesi&amp;oacute;n (Nicholls y Polman, 2007).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;img width="499" height="236" alt="" src="/Media/Default/Images/blogimg/esquema-1.jpg" style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En siguientes art&amp;iacute;culos veremos cu&amp;aacute;les son las mejores herramientas y t&amp;eacute;cnicas que pueden permitirnos controlar estos factores psicol&amp;oacute;gicos para disminuir el riesgo de sufrir una lesi&amp;oacute;n, as&amp;iacute; como recursos v&amp;aacute;lidos para todo el proceso: prevenci&amp;oacute;n, recuperaci&amp;oacute;n y vuelta a la pr&amp;aacute;ctica competitiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abadie, D.A. (1976). Comparison of the personalities of non-injured and injured female athletes in intercollegiate competition. &lt;em&gt;Disertation Abstracts, 15&lt;/em&gt;(2), 82.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abenza, L. (2010). &lt;em&gt;Psicolog&amp;iacute;a y lesiones deportivas: un an&amp;aacute;lisis de factores de prevenci&amp;oacute;n, rehabilitaci&amp;oacute;n e intervenci&amp;oacute;n psicol&amp;oacute;gica &lt;/em&gt;(Tesis doctoral no publicada). Universidad Cat&amp;oacute;lica San Antonio, Murcia&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Almeida, P., Olmedilla, A., Rubio, V. J., y Palou, P. (2014). Psychology in the realm of sport injury: What it is all about. &lt;em&gt;Revista de Psicolog&amp;iacute;a del Deporte, 23&lt;/em&gt;(2), 395-400.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;American Psychological Association Division 47&amp;rsquo;s Science Committee (2013). Psychology of Injury and Rehabilitation. &lt;em&gt;SportPsych Works, 1&lt;/em&gt;(1), 1-2.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Andersen, M. B., y Williams, J.M. (1988). A model of stress and athletic injury: Prediction and prevention. &lt;em&gt;Journal of Sport &amp;amp; Exercise Psychology, 10&lt;/em&gt;(3), 294-306.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brewer, B. W. (2007). Psychology of sport injury rehabilitation. En G. Tenenbaum y R.C.Eklund (Eds.), &lt;em&gt;Handbook of sport psychology&lt;/em&gt;, (18&lt;em&gt;, &lt;/em&gt;404-424). Hoboken, New Jersey, United States of Aamerica: John Wiley &amp;amp; Sons, Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brewer, B. W., Andersen, M. B., y Van Raalte, J. L. (2002). Psychological aspects of sport injury rehabilitation: Toward a biopsychosocial approach. En D. Mostofsky y L. Zaichkowsky (Eds.), &lt;em&gt;Medical and psychological aspects of sport and exercise&lt;/em&gt;, (4, 41-54). Morgantown, West Virginia, United States of America: Fitness Information Technology.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brown, R.B. (1971). Personality characteristics related to injuries in football. &lt;em&gt;Research Quarterly for Exercise and Sport, 42&lt;/em&gt;, 133-138.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Buceta, J. M. (1996). &lt;em&gt;Psicolog&amp;iacute;a y lesiones deportivas: prevenci&amp;oacute;n y recuperaci&amp;oacute;n, &lt;/em&gt;(1, 102-104). Madrid, Espa&amp;ntilde;a: Dykinson.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;D&amp;iacute;az, P., Buceta, J.M., y Bueno, A.M. (2004). Situaciones estresantes y vulnerabilidad a las lesiones deportivas: un estudio con deportistas de equipo. &lt;em&gt;Revista de&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Psicolog&amp;iacute;a del Deporte, 14&lt;/em&gt;, 7-24.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fischer, A. C. (1984). New directions in sport personality research. En J.M. Silva y R.S. Weinberg (Eds.), &lt;em&gt;Psychologial foundations of sport&lt;/em&gt;, (70-80). Champaing, IL: Human Kinetics.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Irwin, R. F. (1975). Relationship between personality and the incidence of injuries to high school football participants. &lt;em&gt;Dissertation Abstracts International, 36&lt;/em&gt;, 28-43.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jackson, D. W., Jarret, H., Barley, D., Kausch, J., Swanson, J. J. y Powell, J. W. (1978). Injury prediction in the young athlete. &lt;em&gt;The American Journal of Sports Medicine, 6&lt;/em&gt;, 6-14.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Junge, A. (2000). The influence of psychological factors on sports injuries: Review of the literature. &lt;em&gt;The American Journal of Sport Medicine, 28, &lt;/em&gt;10-15.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kerr, G. y Minden, H. (1988). Psycological factors related to the ocurrence of athletic injuries. &lt;em&gt;Journal of Sport and Exercise Psychology, 10, &lt;/em&gt;167-173.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Moreno, C., Rodr&amp;iacute;guez, V., y Seco, J. (2008). Epidemiolog&amp;iacute;a de las lesiones deportivas. &lt;em&gt;Fisioterapia, 30&lt;/em&gt;(1), 40-48.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nicholls, A.R. y Polman, R.C.J. (2007). Stressors, coping, and coping effectiveness among players from the England Under-18 Rugby Union Team. &lt;em&gt;Journal of Sport&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Behavior, 30&lt;/em&gt;, 2.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Olmedilla, A., Ortega, E., Abenza, L., y Boladeras, A. (2011). Lesiones deportivas y psicolog&amp;iacute;a: una revisi&amp;oacute;n (2000-2009). &lt;em&gt;Cuadernos&lt;/em&gt; &lt;em&gt;de Psicolog&amp;iacute;a del Deporte, 11&lt;/em&gt;(1), 45-57.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Olmedilla, A., Ortega, E. y Abenza, L. (2005). Influencia de la evaluaci&amp;oacute;n de la ejecuci&amp;oacute;n deportiva y lesiones. &lt;em&gt;Revista electr&amp;oacute;nica Cienciaydeporte.net&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;2&lt;/em&gt;(1)&lt;em&gt;, &lt;/em&gt;1-5.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ort&amp;iacute;n, F. J., Garc&amp;eacute;s de los Fayos, E. J., y Olmedilla, A. (2010). Influencia de los factores psicol&amp;oacute;gicos en las lesiones deportivas. &lt;em&gt;Papeles&lt;/em&gt; &lt;em&gt;del Psic&amp;oacute;logo, 31&lt;/em&gt;(3), 143-154.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ort&amp;iacute;n, F.J. (2009). &lt;em&gt;Factores psicol&amp;oacute;gicos y socio-deportivos y lesiones en jugadores de f&amp;uacute;tbol en jugadores semiprofesionales y profesionales&lt;/em&gt;. Tesis doctoral no publicada. Universidad de Murcia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Palmi, J. (2001). Visi&amp;oacute;n psicosocial en la intervenci&amp;oacute;n de la lesi&amp;oacute;n deportiva. &lt;em&gt;Cuadernos de Psicolog&amp;iacute;a del Deporte, 1&lt;/em&gt;(1), 69-79.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pujals, C., Rubio, V. J., Marquez, M. O., S&amp;aacute;nchez, I., y Ruiz-Barquin, R. (2016). Comparative sport injury epidemiological study on a Spanish sample of 25 different sports. &lt;em&gt;Revista de Psicolog&amp;iacute;a del Deporte, 25&lt;/em&gt;(2), 271-279.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Rozen, W.M. y Horne, D.J.L. (2007). The Association of Psychological Factors with Injury. Incidence and Outcome in the Australian Football League. &lt;em&gt;Individual&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Differences, 5&lt;/em&gt;(1), 73-80.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thompson, N. J. y Morris, R. D. (1994). Predicting injury risk in adolescent football players: The importance of psychological variables. &lt;em&gt;Journal of Pediatric Psychology, 19, &lt;/em&gt;415-429.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;</description><pubDate>Sun, 27 Jan 2019 17:17:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="true">https://www.brainbuilder.es:443/blogs/factores-psicologicos-en-la-lesion-deportiva</guid></item></channel></rss>